FUTBOL   

LLUVIA DE GOLES EN LOS ADELANTOS DE LA CUARTA FECHA

Este sábado se disputaron 2 de los 4 partidos programados para esta nueva jornada del Torneo “Hospital Municipal Eugenio Bargas”. River se impuso a JB por 6 a 1 y lo propio Alsina apabulló a Defe 10 a 0.

Publicado el | 596 visitas

Una jornada radiante, plena de sol, primaveral  y tal como estaba programado dos adelantos de  esta CUARTA JORNADA del Torneo Oficial Liguista para la PRIMERA DIVISION. Precisamente hoy hubo participación del único líder que tiene el campeonato (River Plate) y su escolta también en soledad (Alsina). Ambos se medían con equipos necesitados de sumar para no quedar hundidos en el fondo de la tabla. Pero no hubo sorpresas. Ganaron los candidatos y en los dos casos con goleada incluida.

 

RIVER PLATE 6 – JUAN EL BUENO 1

Se jugó en el Cuartel V – La Delfina, con el arbitraje de Cristian Bogarín. El conjunto de la “Banda” que hacía las veces de local (había sembrado su campo de juego) desperdiciaba un penal cuando el arquero Silva de JB se lo contiene a Reinoso. Pero a los 32’ Emanuel Bonamino de todas maneras le daba la ventaja inicial al líder. Para el visitante no solo la mala noticia de retirarse en desventaja sino también que terminaba el primer tiempo con dos jugadores menos por las expulsiones del defensor Tortorella y Alvarez.

Cuando todo hacía presagiar una puerta abierta hacia una segura victoria del conjunto de Luis González, sorpresa al por mayor, a los 11’ el “Verde” llegaba a la igualdad por intermedio de Corvalán. Pero fue solo una ilusión que duró poquísimo. Inmediatamente 1’ a los 12 aparece el goleador Jorge Fernández y de allí en más una sucesión de conquistas: a los 13’ Bonamino, a los 16’ Fernández que repite a los 33’ y para completar un par de Hat Trick a los 42’ Bonamino para el final 6 a 1 de River que se va consolidando en lo más alto, con 12 puntos en 4 partidos jugados.

 

ALSINA 10 – DEFENSORES DE BELGRANO 0

Rara decisión del conjunto de “La Loma” que también sembró su terreno de juego y determinó trasladar su localía a cancha de su clásico rival: Viamonte. Alsina en esta oportunidad no tuvo ningún tipo de inconvenientes de sacarse a su rival de turno, Defensores con una categórica victoria que la fue trabajando lenta, pausada, paciente. Desde la cabeza del juvenil Pique a los 5’ de juego a la salida de un córner ejecutado por Alonso. Casi como un calco de lo que iba a pasar en el minuto 29’ otro tiro de esquina de Alonso, conecta Espinaso de cabeza al segundo palo para que se zambulla de cabeza otra vez Piqué para poner el 2 a 0, e inmediatamente a los 30’ habilitación para que Palacios cara a cara con el arquero Giulio le colocara la pelota por encima de su cuerpo y decretar el 3 a 0. Quedaba algo más en la etapa inicial, clara falta dentro del área en perjuicio del goleador Palacios, la pena máxima que el mismo delantero se encarga de transformarlo en gol. 4 a 0, prácticamente definido para irse al descanso.

En el complemento más de lo mismo, la tranquilidad de Alsina para manejar la pelota, los tiempos, hacerla circular y empezar a ampliar la ventaja que terminaría siendo determinante, contundente, apabullante. A los 13’ otra vez Piqué ingresando como si fuera un delantero y definiendo bajo como tal, a los 18’ Palacios con preciso frentazo después de un centro de Solares. A los 27 y 42’ el ingresado Tomás Miloni, el primero prácticamente empujándola debajo del arco, el segundo a puro amague dejando sentado a Giulio, a los 43’ otro más de Palacios, su cuarto en la tarde de tiro libre penal y a los 45’ lo cerraba el experimentado defensor Gustavo Digangi volcado en ataque. Un 10 a 0 que lo dice todo, prácticamente inusual en estos tiempos que marcaron las diferencias claras del poderío de uno y la fragilidad del otro que sintió el alto impacto de lo ocurrido ya desde la etapa inicial. Arbitró el juninense Mariano Gómez que no tuvo mayores inconvenientes, en un trámite que a pesar de lo abultado del resultado es para destacar la conducta de los jugares de ambos. Uno asumiendo dignamente la derrota sin apelar al juego brusco y el otro sin pretender "sobrar" en ningún momento a su golpeado rival.